Destacado

Hay condiciones para clases presenciales, pero no hay recursos para protocolos sanitarios; observan docentes tlaxcaltecas

Por: Marilú Flores @MarilFlores7

 

Poco a poco los docentes de nivel primaria están regresando a sus aulas de manera física, unos con temor, desconcierto y sobre todo con frustración, ya que para arrancar de manera formal las clases presenciales les enviaron sólo dos cubrebocas y un gel por niño como elementos para enfrentar la tercera ola del SARs Cov-2.

 

A este medio docentes expresaron que pese a que la Secretaría de Educación Pública (federal) los está capacitando, y la dependencia plantea que la reapertura se deberá de dar manera ordenada, escalonada, responsable y segura, y que los planteles deberán seguir los protocolos de las autoridades de salud y educación, propiciando el regreso seguro a las aulas de clase, en los hechos hay muchas carencias al respecto.

 

Las acciones que se estipulan implementar como: jornada de limpieza profunda previa la reanudación de clases que incluya la desinfección de instalaciones, mobiliario y equipo, jornadas de limpieza periódicas en el plantel, monitoreo de las acciones de limpieza diaria en todas las áreas del plantel, incluyendo salones de clase, talleres, bibliotecas, oficinas y baños, en escuelas de bajos recursos y en comunidades lejanas no resultaría tan sencillo, ya que los padres de los alumnos trabajan.

 

Profesores consultados coincidieron en que el regreso a clases planteado dista mucho de los argumentos de las autoridades educativas ya que, primeramente, los salones de clases son pequeños y la medida de distanciamiento social no es viable porque sólo cabrían 10 alumnos, cuando hay aulas tlaxcaltecas con más de 40 alumnos por grupo y en las comunidades rurales existe la modalidad multigrado donde conviven estudiantes de diversos grados, inclusive la modalidad unitaria donde conviven todos los grados en un solo salón.

 

Aunado a lo anterior algunos de los padres de familia más que voluntariamente, enviarán a sus hijos a las escuelas por necesidad, ya que por cuestiones de trabajo o la realización de diversas actividades, y peor aún que en algunas comunidades los habitantes por falta de información o mitos no quisieron vacunarse, aunque la brigada correcaminos si llegó a sus lugares de origen.

 

Las escuelas en los ámbitos rurales tienen otras limitaciones, como que los padres de familia prefieren adquirir alimento a comprar gel antibacterial o cubrebocas, aunado a que en la mayoría de escuelas difícilmente se tendrá una estación de sanitización montada de forma correcta.

Si bien las familias decidirán el regreso voluntario, es preciso decir que muchos directivos las presionan para que se lleve a cabo éste de manera presencial con el argumento de la salud emocional, la convivencia y socialización de los infantes.

Las escuelas operarán sólo si está el 50% de la población escolar, así lo indican algunos docentes de nivel primaria, por lo que esperan que el comité de salud de cada escuela pueda generar las condiciones para los protocolos de sanidad correctos, que indican que el papá está obligado a notificar cualquier variante de covid en la salud del niño, y en el caso de tener casos se dará la suspensión total de las clases presenciales en el plantel.

 

Por si fuera poco, los profesores dicen que además de la inseguridad que representa para los niños, para los docentes implica el triple de trabajo, ya que se realizarán actividades presenciales, mixtas y a distancia.

 

En este orden de ideas, algunos docentes consideran si hay condiciones de regresar a las aulas, lo que no hay es recursos materiales y financieros para mantener un protocolo seguro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Back to top button