Cultura

El lienzo de Tlaxcala, una versión única y digital de los indígenas conquistadores

  • Investigadores de la UNAM trabajan en la reconstrucción virtual de la pieza a partir de las copias elaboradas durante y después de la colonia

En 1552, el entonces virrey de Nueva España, Luis de Velasco, encargó un lienzo para homenajear a los tlaxcaltecas, pueblo indígena aliado durante las guerras de conquista, sostenidas entre 1519 y 1541. Conocido más tarde como Lienzo de Tlaxcala, el códice fue elaborado a finales del siglo XVI por cuatro linajes de tlaxcaltecas que acompañaron a los españoles en la batalla. Hoy, un grupo de investigadores trata de rescatar virtualmente una de sus últimas copias.

Se trata del primer documento que detalló la participación de los tlaxcaltecas en la alianza de pueblos que forjaron los españoles contra los mexicas. El lienzo da una versión más acabada, compleja y sistemática de la historia de la conquista. “Este documento nos cuenta una historia muy diferente, porque nos habla de los indígenas como protagonistas en muchas guerras, no solo en la de México-Tenochtitlan, sino en la conquista de todo el resto de la Nueva España”, detalla el historiador e investigador Federico Navarrete. “Los tlaxcaltecas pudieron asimilar la cultura española y negociar con los españoles desde muy pronto, no en una posición de debilidad, sino en una posición de alianza, de fuerza y casi como iguales”, refiere.

Con Navarrete a la cabeza, un grupo de investigadores de la UNAM se ha dado a la tarea de reconstruir y digitalizar los archivos disponibles del códice. El proyecto inició en 2017. En varias conferencias y mesas de análisis se planteó la idea de recabar las distintas versiones del documento: a lo largo de los siglos se han hecho copias del original y copias de las copias. La intención de los investigadores ahora es recopilar toda la información disponible y reconstruir el códice a partir de todas sus versiones para que esté disponible en línea.

El paradero del lienzo original, conformado por 87 láminas, se desconoce. Entre el siglo XVI y el XIX se hicieron tres copias. La primera fue trasladada a España. La segunda se quedó en Ciudad de México y la tercera permanece en el Ayuntamiento de Tlaxcala. La mala suerte —o la rapiña novohispana— hizo que la mayor parte de estas tres copias estén igualmente desaparecidas. La última sirvió de base, sin embargo, para realizar otra copia, elaborada por Juan Manuel Yllanes del Huerto en 1773. De la copia de Yllanes se elaboraron otras tres: una fue enviada a París en 1889 —cuyo destino final es desconocido—, otra fechada en 1933, resguardada en México, en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y la última copia se encuentra en la Universidad de Tulane, en Luisiana, Estados Unidos.

Pese a la cantidad de pérdidas y desapariciones, el equipo de investigadores de la UNAM se muestra optimista. Más teniendo en cuenta que universidades y museos de Europa y Estados Unidos conservan pequeños fragmentos de las copias originales. “Es una suerte que tengamos tantas evidencias sobre cómo eran las tres copias del lienzo original y que se pueda reproducir el contenido a pesar de que el material no existe en su totalidad”, indica Antonio Jaramillo Arango, uno de los historiadores que trabajan en el proyecto.

Margarita Cossich, quien lleva unos cinco años investigando el códice, comenta que ha trabajado con varias copias alfabéticas y pictográficas para poder realizar una reconstrucción digital fiel a la visión de los tlaxcaltecas. “Tratar de llegar a la conclusión del lienzo original es complicado, por ello debemos revisar con cuidado los fragmentos de las copias con los que contamos”, dice.

Para los investigadores, la revitalización del Lienzo de Tlaxcala resulta muy importante, pues aparece como un contrapeso de las versiones hispanas de la conquista. Navarrete pone de ejemplo las Cartas de Relación, de Hernán Cortés: “No son una crónica completa, de hecho, Cortés no estuvo en todas las batallas posteriores a la toma de México-Tenochtitlan, de las que el lienzo habla con mucha precisión”, dice. Aunque existen otros documentos que cuentan la historia de la conquista, como el Códice Florentino, encargado por fray Bernardino de Sahagún, el Lienzo de Tlaxcala se revela como una visión única, contada por integrantes del propio pueblo tlaxcalteca.

Cuarta lámina del Lienzo de Tlaxcala. Se trata de una copia del siglo XVIII pintada por Juan Manuel Yllanes. Se observa a Hernán Cortés en su entrada en Atlihuetzyan y recibido por caciques tlaxcaltecas.
Cuarta lámina del Lienzo de Tlaxcala. Se trata de una copia del siglo XVIII pintada por Juan Manuel Yllanes. Se observa a Hernán Cortés en su entrada en Atlihuetzyan y recibido por caciques tlaxcaltecas.PROYECTO DE RECONSTRUCCIÓN HISTÓRICA DIGITAL DEL LIENZO DE TLAXCALA

Los antagonistas contando la conquista

El Gobierno ha escogido el 2021 como el año en que se festejarán los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan, aunque no hay suficiente información para demostrar su aparición en el año 1321. No obstante, hace 500 años se reconoce la derrota de esta urbe mexica, en buena parte, gracias a la alianza de los españoles con el pueblo tlaxcalteca.

Por muchos años, el imaginario histórico planteó al pueblo tlaxcalteca como traidor o enemigo, una visión que no es del todo exacta, si se revisa con cuidado el documento de Tlaxcala. “El problema de la interpretación de la historia de América Latina es que se ve el pasado en términos raciales: los indios, los negros y los blancos no se ven como una pluralidad de identidades, sino que se oponen”, dice Jaramillo.

Más allá de las efemérides, el discurso oficial se ha centrado en una visión histórica que se centra en el periodo de las guerras mesoamericanas. “Este año tomamos la decisión de celebrar a los mexicas, al origen y la resistencia”, ha dicho la alcaldesa de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum. Al mismo tiempo, se ha cambiado el nombre de calles y plazas con motivo de estos festejos.

“Es frecuente que haya mucha polarización, que se lean las cosas del pasado en función del presente y, por ejemplo, la crítica a España se ve en las relaciones actuales y no desde lo que se hizo hace cinco siglos”, dice Navarrete. Sobre este periodo, sin duda, hay muchas versiones y maneras de interpretar los documentos. A decir de los historiadores encargados de la reconstrucción del Lienzo de Tlaxcala, se trata de averiguar varios ángulos sobre este periodo. “Más personas están cada vez más interesadas en los hechos históricos. Las preguntas del siglo XXI son otras, y los académicos también debemos hacer otro tipo de preguntas”, concluye.

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