DIA NACIONAL DE LAS PERSONAS MAYORES.

La Casa de los Cien Años

 

 

En México, desde el año 1998, se conmemora el Día Nacional de las Personas Mayores, fecha en la que se les reconoce la labor tan importante que han realizado en la sociedad.

Al igual que los niños, las personas mayores cuentan con un decálogo, los cuales se encuentran enunciados en la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores. Anteriormente este día se conocía como Día de los Abuelos, pero para utilizar un lenguaje incluyente, considerando a todas las personas mayores de 60 años, ya que muchos de ellos no son abuelos o abuelas, se cambió a Día Nacional de las Personas Mayores.

El objetivo de esta celebración es primeramente agradecer y reconocer la aportación que ellos han realizado y realizan para el desarrollo social, económico, político y cultural de nuestro país.

Con diversas actividades se celebra esta fecha, desde el hogar hasta instituciones gubernamentales, quedando de manifiesto en muchas ocasiones las desigualdades que enfrentan las personas adultas mayores, pues mientras para unas llega la etapa de descanso, otras aún tienen la necesidad de seguir participando en la vida laboral.

Cada uno de nosotros llega a esta etapa de la vida de manera diferente, muchas veces de acuerdo a las condiciones de vida que haya tenido, hay algunos que requieren de atención médica continúa, sin embargo es agradable saber que muchos adultos mayores, además de continuar laborando realizan actividades que los mantienen activos en el deporte, en actividades sociales, culturales y educativas.

Durante muchos años tuve la oportunidad de compartir momentos muy gratos con adultos mayores, entre ellos se encontraban el Profesor Alberto Ortiz, los ferrocarrileros y deportistas, Pepe Torres, Alejandro Rosano, Amando Bautista,  Elsita Chávez y Javier Dorantes, ya fallecidos. Asistían también el Maestro Francisco Huerta y Don Miguel Ángel Rodríguez, de quienes tuve maravillosas enseñanzas, comentaban la historia de Apizaco y compartían escritos que realizaban.  Todos ellos han sido un ejemplo de trabajo, así como del amor que mostraron por su tierra y  tienen un espacio especial en mi vida.

Actualmente, doy talleres de fomento a la lectura a adultos mayores, son 24 integrantes entusiastas, participativos, ejemplares, yo también soy adulta mayor, pero rodeada de estas personas presumo a mi familia y amigos diciendo que ellos me han quitado 50 años de encima y me han inyectado una gran dosis de energía.

Hoy a todos mis amigos adultos mayores les dedico estas líneas con todo mi cariño y agradecimiento por sus enseñanzas, su ejemplo y por ser parte importante de mi vida y la de nuestra comunidad.

 

 

 

 

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