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De la mano de César Duarte, acusan a Beatriz Paredes de recibir 10 millones de pesos en su campaña de 2012

Las llamadas no paran de sonar en el teléfono de Beatriz Paredes Rangel e integrantes de su primer equipo de comunicación, buscan conocer su versión sobre el expediente judicial que la incluye en la nómina secreta de César Duarte, encarcelado por tejer una red de corrupción que le permitió saquear más de seis mil millones de pesos de la tesorería de Chihuahua.

 


La senadora, sin embargo, ha optado por guardar silencio sobre las acusaciones de testigos protegidos que la señalan de recibir más de 10 millones de pesos para su campaña política por la jefatura de gobierno del DF en 2012. La amistad entre ambos data desde el liderazgo que Paredes tuvo al frente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), de 1995 a 1998, en cuyo trienio, el exmandatario se desempeñó como asesor del comité regional de la CNC. La relación entre ambos se hizo más fuerte cuando coincidieron como diputados federales en la LVIII Legislatura, de 2000 a 2003.

 


La política de Tlaxcala era coordinadora del PRI en la Cámara de Diputados, misma que cobró gran fuerza y relevancia por volverse, después de casi 72 años ininterrumpidos, en la oposición del primer gobierno distinto al de su partido, después del triunfo histórico del panista Vicente Fox.

 

Esa posición le permitió pasar a la presidencia de la Mesa Directiva del Palacio Legislativo de San Lázaro y seguir al frente de la Junta de Coordinación Política. César Duarte, era en esa legislatura líder de los diputados del PRI de Chihuahua, y se convirtió en uno de los pocos que le hablaba al oído a Paredes para aconsejarla.

 

Fue en 2002 cuando ante la falta de acuerdos para aprobar el paquete fiscal, la entonces presidenta de la Cámara se voló la barda con el triste argumento de parar el reloj legislativo como argucia legal para no violar el reglamento camaral que fijaba como fecha máxima el 31 de diciembre para tener listo el paquete presupuestal.

 


César Duarte aprendió el feeling de la negociación política, gracias a su estrecha relación con Paredes y, años después, al volver de nueva cuenta a San Lázaro, el político de Chihuahua ocupó la presidencia de la Cámara de Diputados de 2008 a 2009. Eso fue posible gracias a la intervención de Beatriz Paredes Rangel, quien entonces era nada más y nada menos que presidenta nacional del PRI (2007 a 2011).

 

Desde ahí, Duarte trazó su ruta rumbo al gobierno de Chihuahua, y finalmente se consumó su ascenso al poder, desde donde es señalado en el expediente judicial de corresponderle a su maestra y amiga con inyectarle recursos a su campaña política rumbo al entonces GDF, e incluirla a la nómina secreta del gobierno estatal que tejió una red de corrupción pocas veces conocida.


Más temprano que tarde, Paredes Rangel tendrá que dar la cara para responder a esas acusaciones asentadas en el expediente judicial abierto en Chihuahua.Uppercut: Maru Campos, candidata del PAN, enfrentará el próximo martes 30 de marzo la audiencia de vinculación o no a proceso, por las acusaciones también de ser parte de la nómina secreta de Duarte y recibir más de 10 millones de pesos, cuando era vicecoordinadora del PAN en el Congreso local.

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